Botes parlantes

1. Introducción

En el marco del Laboratorio Permanente de Investigación: Arte, Tecnología y Ecosistemas, organizado por el Laboratorio de Investigación en Arte y Tecnología del CMM, se propuso el proyecto Botes Parlantes como resultado de una investigación de campo que consistió en un reconocimiento de los jardines del Cenart. A partir de esta investigación se pudo conocer más acerca de los procesos que se realizan para conservarlos. Durante la investigación surgieron algunas problemáticas a las que se enfrenta este espacio. El proyecto Botes Parlantes es un proceso de creación colectiva que surge a partir del reconocimiento de una problemática particular que señalamos a continuación.

2. Problemática

Los jardineros que laboran en el Cenart señalaron que los usuarios de los jardines suelen tirar la basura fuera de los botes. Este comportamiento afecta el bienestar de las plantas, y genera la necesidad de recogerla de espacios no destinados para su depósito, lo cual a menudo implica distintas complicaciones. Hemos podido corroborar estos señalamientos a través de observaciones personales, documentadas en la siguiente página web: http://sautiyawakulima.net/cenart/cenart.php

3. Solución propuesta

Con respecto a la problemática señalada por los jardineros, se planteó la necesidad de aumentar la consciencia de los usuarios de los jardines del Cenart a través de una interfaz lúdica que invita a las personas a tirar la basura en su lugar. Al lograr no solamente que los usuarios de los jardines tiren la basura en los botes, sino que lo hagan apropiadamente (separando la orgánica de la inorgánica), sería posible proyectar una propuesta para generar composta que sirviera para las áreas verdes del Cenart.

4. Metodología

En los jardines del Cenart se instaló una interfaz sonora, creada por los integrantes del Laboratorio Permanente de Investigación,  capaz de reaccionar cuando se arroja un objeto dentro de alguno de los botes que se encuentran en el área de jardines del Cenart. Al ser prácticamente imposible detectar de inmediato si dicho objeto es orgánico o inorgánico, se optó por una estrategia que no fuera correctiva sino sugestiva. Es decir, la interfaz emite mensajes de voz pregrabados que buscan provocar una reflexión inmediata tras el acto de tirar la basura. Se escuchan, por ejemplo, frases como “¿Eso era inorgánico?” o “Tu basura inorgánica se puede reciclar”. La intención de estas frases es ir incrementando la conciencia de quienes utilizan los botes de basura.

Esperamos que la existencia de un par de Botes Parlantes en los jardines del Cenart despierte la curiosidad del público en general, y que esa misma curiosidad se convierta en una actitud mucho más consciente en el momento de arrojar desechos sólidos en un bote.

5. Campaña de difusión

Se realizó una campaña de difusión por medios electrónicos que acompañó la experimentación con los Botes Parlantes.

6. Integrantes del proyecto

Este proyecto es realizado por iniciativa de los distintos colaboradores de cada uno de los Laboratorios del CMM: Laboratorio de Audio, Laboratorio de Gráfica Digital, Laboratorio de Imágenes en Movimiento, Laboratorio de Investigación en Arte y Tecnología, Laboratorio de Interfaces Electrónicas y Robótica, Laboratorio de Publicaciones Digitales y Laboratorio de Realidad Virtual y Videojuegos. Sin embargo, esta propuesta no se hubiera podido llevar a cabo sin el apoyo de todo el personal de jardinería: Manuel Hernández Vargas, Aurora Georgina Jacobo, Areli Celso Nolasco, Daniel Guerrero Cuevas, José Luis Carmona Muñoz, José Luis Miguel Miguel, Emilio Medina Godínez, Kevin Romero, Armando Avilés, Adrián Cárdenas, Francisco Suárez Hernández, Antonio Arriaga Cervantes, Agustín Flores Montoya, Porfirio de Jesús Álvarez Carmona, Aristeo Campusano, Roberto Camilo Guevara, Francisco Cosme, Fernando Rivera Fernández, Javier Mancera Pallares.

7. Recuento fotográfico de la investigación 

8.Registro fotográfico y breve explicación del proceso de creación de los botes

En el desarrollo de la interfaz de audio del bote parlante fueron necesarios circuitos para sensores, circuitos de audio y de energía. Para detectar cuando alguien arroja algo al interior del basurero se instaló un sensor infrarrojo tipo barrera (como los usados en las puertas de elevadores) en cada uno de los contenedores, así, cada vez que alguien los usa, se manda una señal a un micro controlador, cuyo programa se encarga de reproducir los audios correspondientes a basura orgánica e inorgánica. La etapa de audio cuenta con un circuito que reproduce grabaciones de voz guardadas en una tarjeta de memoria para celular y un circuito con la potencia suficiente para que el sonido sea claro. La electricidad necesaria para el funcionamiento del circuito es generada con un panel solar, que está conectado a una batería recargable y un banco de capacitores, elementos que se encargan de almacenar energía suficiente para garantizar el funcionamiento de todos los sistemas aun en un día nublado. Todos estos componentes fueron colocados en un gabinete impermeabilizado, elemento que permite mantener la interfaz a la intemperie. Los diagramas de los circuitos, grabaciones de voz, el programa y la lista de materiales pueden ser encontrados en la sección de descargas del blog del Laboratorio de Interfaces Electrónicas.

Una explicación más detallada acerca del funcionamiento de cada uno de los circuitos usados se encuentra en la entrada referente a los botes del blog del Laboratorio de Interfaces Electrónicas.